Construir un pozo a tierra no se trata simplemente de enterrar una varilla metálica en el suelo. Es un proceso técnico que requiere evaluar las condiciones del terreno, diseñar el sistema según la carga eléctrica de la instalación y verificar, mediante mediciones, que cumpla con los valores exigidos por la normativa.
En este artículo te explicamos, paso a paso, cómo se desarrolla un proceso profesional de construcción de pozo a tierra.
¿Por qué la construcción del pozo a tierra debe ser planificada?
El desempeño de un sistema de puesta a tierra depende directamente de las características del suelo donde se instala: su composición, humedad y resistividad. Por eso, un pozo construido sin un análisis previo puede no cumplir con los valores de resistencia requeridos, incluso si se utilizan buenos materiales.
Paso 1: Evaluación del terreno
Todo proceso profesional inicia con un estudio de resistividad del suelo, que permite conocer sus características eléctricas y determinar la configuración más adecuada del sistema: cantidad de electrodos, profundidad, distancia entre ellos y, de ser necesario, el uso de tratamiento químico para mejorar la conductividad.
Paso 2: Diseño del sistema
Con los datos del estudio de suelo y la carga eléctrica de la instalación, se diseña el sistema de puesta a tierra: tipo de electrodo (varilla copperweld, placa u otro), su distribución en el terreno y el conductor que lo conectará con el tablero eléctrico principal.
Paso 3: Excavación e instalación de electrodos
Se procede con la excavación en los puntos definidos por el diseño y se instalan los electrodos a la profundidad calculada. En suelos de alta resistividad, puede incorporarse tratamiento químico alrededor del electrodo para mejorar su desempeño.
Paso 4: Conexionado
Los electrodos se conectan entre sí y con el conductor principal mediante soldadura exotérmica o conectores certificados, garantizando una unión de baja resistencia y resistente a la corrosión en el tiempo.
Paso 5: Instalación de la caja de registro
Se instala una caja de registro en superficie, que permite el acceso al punto de conexión para futuras mediciones y labores de mantenimiento, sin necesidad de excavar nuevamente.
Paso 6: Medición de resistencia
Una vez instalado el sistema, se realiza la medición de resistencia con un telurómetro certificado, para verificar que el valor obtenido se encuentre dentro de los límites establecidos por la normativa vigente según el tipo de instalación.
Paso 7: Ajustes, de ser necesario
Si la medición inicial no cumple con los valores requeridos, se realizan ajustes: incorporación de electrodos adicionales, tratamiento químico del suelo o modificación de la configuración, seguidos de una nueva medición de verificación.
Paso 8: Certificación
Con los resultados dentro de los valores normativos, se emite el certificado técnico correspondiente, documento que respalda el cumplimiento del sistema ante inspecciones, auditorías o trámites de Defensa Civil.
¿Por qué contratar personal especializado?
La construcción de un pozo a tierra realizada sin el estudio y diseño adecuados puede resultar en un sistema que, aunque instalado, no cumple su función de protección. Esto representa un riesgo de seguridad y una posible observación normativa, con el costo adicional de tener que corregirlo más adelante.
Conclusión
La construcción profesional de un pozo a tierra sigue un proceso técnico que va mucho más allá de enterrar un electrodo: incluye estudio de suelo, diseño, instalación, medición y certificación. Seguir cada paso correctamente garantiza que el sistema cumpla su función de proteger a las personas, los equipos y la instalación eléctrica en su conjunto.
En Groupmen realizamos construcción, medición y certificación de pozo a tierra en Lima, con personal técnico especializado en cada etapa del proceso. Si tu empresa necesita construir un nuevo sistema de puesta a tierra, contáctanos para asesorarte.
